Precios e intereses en una economía compleja

  

Una orquesta sinfónica para interpretar la complejidad de la inflación

Yezid Soler Barbosa [1]

  ¿Qué pasa si la Junta del Banco de la República determina, sin precedente en ningún banco central, un aumento de 200 puntos en la tasa de interés llegando al 11,25%?

Si yo soy comprador de vivienda y me entero que va a elevar los intereses, hago cuentas, veo que la cuota del préstamo bancario se aumenta afectando mis ingresos y, para evitar el estrés de las dificultades de pago, dejo de comprar el inmueble.  A nivel macro,  las ventas de vivienda nueva en Colombia mostraron un crecimiento del 12,4% en unidades vendidas frente a 2024, alcanzando un total de 173.632 unidades.  Sin embargo esta tendencia está siendo frenada en el primer semestre de 2026, pues según informe de la Cámara de la Construcción, el 20% de los clientes han desistido de comprar vivienda.  

Si soy un empresario y me informan que van a aumentar las tasas de interés para las inversiones en actividades productivas, me abstengo de invertir porque corro el riesgo de elevar los costos de mis productos.  Adicionalmente mis clientes a quien les vendo a crédito, van a restringir sus compras. Por eso, más bien prefiero colocar los ahorros de la empresa en el mercado financiero en donde rento sin hacer nada.

Esos son dos, de los múltiples efectos negativos  que pueden causar la elevación exagerada de la tasa de interés en diversos sectores de la economía, generando un efecto paralizante de del consumo y la inversión:

Si yo soy exportador de bienes y servicios, voy a ver que llegan capitales golondrina al país en búsqueda de mayores ganancias, y el dólar se va a depreciar haciendo que mis productos reciban menos pesos por los productos vendidos al exterior, provocando pérdidas en mi empresa.  Adicionalmente, el abaratamiento del dólar va a hacer que el flujo de mercancías importadas al país aumente, afectando la producción nacional de los productos agrícolas, industriales y reduciendo el empleo generado en el país.

La deuda pública es en 2026 de $ 68.723.022 por cada hogar colombiano. Con el aumento de las tasas usureras, la deuda se va a encarecer aún más y cada familia tendrá que aportar al pago de esa deuda.  Este endeudamiento, se ha incrementado porque  la élite de arriba no ha aceptado reformas tributarias para fortalecer las finanzas nacionales, sin necesidad de acudir a préstamos, afectando así el crecimiento autónomo de la economía y la financiación de la salud, y la educación. 

De igual forma hay ganadores: Favorece a los dueños del sistema bancario y sus productos de captación, a la minoría de tenedores de títulos de deuda pública, a los grandes ahorradores y a dueños de los fondos privados de pensiones.  De hecho, con el aumento de los intereses en el 2025, los bancos obtuvieron ganancias superiores a los $129 billones creciendo un 71% anual, con respecto al 2024. 

En enero de 2023, tanto la inflación como la tasa de interés estaban alrededor el 12%.  A partir de abril de ese mismo año la variación de precios comenzó a descender hasta llegar al 5.56% en marzo de 2023  bajando en 6,4 puntos porcentuales. A pesar de este descenso  la junta directiva del Banco de la República no realizó ajustes a la baja de la tasa de interés, siguiendo el descenso favorable de la inflación, sino que la mantuvo, e incluso la incrementó hasta llegar a 11,25 en abril de 2026, generando una brecha entre precios y tasas de interés de 5, 69. 


Esta medida, se toma con el argumento simplificador de que solo hay una herramienta, la tasa de interés, para controlar los precios.  Pero ni siquiera Milton Friedman el padre del neoliberalismo, estuvo de acuerdo con esa explicación, y postuló que la tasa de interés no es un instrumento adecuado para controlar la inflación (Friedman, 1962).  Esto se evidenció en Colombia, en el periodo de abril de 2021 a abril de 2023, en que la inflación y las tasas de interés aumentaron del 2% al 12% en promedio, sin lograr en ese periodo frenar el aumento de los precios en la economía. Así, con el aumento de la tasa de interés se tiene una mirada parcial, de solo una cara de la moneda, enfocada solo a controlar la DEMANDA. Mientras que hay otra estrategia poderosa que es la de actuar sobre la OFERTA,  bajando las tasas de interés para impulsar los préstamos a todas las actividades productivas del agro, la industria y las tecnologías de la cuarta revolución tecnológica.   Y de esa forma aumentar la cantidad de bienes y servicios ofrecidos y mantener los precios en niveles estables.  

Otro factor muy importante, que explica el bajo impacto de la tasa de interés en el control de la inflación en paises del sur global, es que una parte minoritaria de las compras se hacen a crédito.  De manera que los compradores con dinero en efectivo, no se guían ni toman sus decisiones con base en las tasas de interés, porque no deben pagar cuotas a los bancos. En el caso de Colombia, el Banco de la República realiza una encuesta de percepción sobre el uso de los instrumentos para los pagos habituales en Colombia, cuyos resultados arrojan que solo el 18% de la población utiliza tarjetas de crédito y el 11% cualquier crédito bancario.  (Ver gráfica).  ).  Así, menos del 30% de los usuarios resulta afectado por el aumento de las tasas de interés, con la consiguiente restricción de su consumo. 

Lo anterior demuestra que las teorías económicas elaboradas en el norte global, no necesariamente tienen validez general en su aplicación, porque las tendencias, los contextos y las prácticas son diferentes. Debe tenerse presente que en buena parte de las economías latinoamericanas cerca del 50% del Producto Interno Bruto no se contabiliza monetariamente, porque se realizan en sistemas económicos (campesinos, indígenas, Mipymes familiares, artesanos), en donde no hay transacciones monetarias sino que predominan las relaciones de colaboración y el trueque.   

La inflación puede provenir de varias fuentes:  Una oleada de calor o de invierno intenso puede acabar con las cosechas y por ende aumentar los precios de los productos agrícolas. Las maniobras especulativas mercantiles, financieras, políticas afectan los precios, Las fallas en infraestructura vial, energética y otra tecnológicas también inciden en aumentos de precios. El corte de suministro por manifestaciones o paros sociales, incrementa los precios. Los conflictos políticos o  militares también tienen incidencia.  En estos casos, el solo instrumento de la tasa de interés no puede solucionar las situaciones.   

Otras causas de la inflación, desde el enfoque de la demanda, son la elevación del gasto por encima de la demanda, los baches sectoriales que producen desajustes de precios, el aumento de la demanda internacional. Desde el enfoque de costo, las presiones al alza  de los gremios empresariales, de los sindicatos, las estructuras oligopólicas, el aumento de costos de materias primas claves como el petróleo.  Desde el enfoque de beneficios, la fijación de márgenes de ganancias, la financiación de fondos empresariales.  Desde el enfoque estructuralista los conflictos entre empresas y trabajadores, las productividades diferenciales entre sectores económicos, el control y la fijación monopólica de precios (Soler, 1987).     

De manera que antes las diversas causas ambientales, económicas, técnicas, políticas, la herramienta de la tasa de interés no  es la única panacea de solución. Un solo instrumento musical no hace la  orquesta.  Desde los paradigmas de sistemas y de la complejidad, se establece que la inflación tiene múltiples causas y diversas herramientas de política económica para controlarla.  Pero, de igual forma hay otros fenómenos que no se pueden controlar, por que son aleatorios, y sujetos al caos y la incertidumbre.    

El uso de un solo instrumento de forma agresiva para controlar la inflación puede causar lo que en medicina se conoce como yatrogenia, en la que el remedio resulta peor que la enfermedad. Puede generar la upaquización de los préstamos, desigualdad, incremento en la pobreza y tendencias contraccionistas en los procesos de producción, hasta hacer trizas la economía.

Lo anterior, porque las herramientas de la economía no son solo técnicas o frutos de análisis económicos, sino que son fundamentalmente políticas. La política pública es política.  la política monetaria es política. Y como tal en la correlación social de fuerzas hay ganadores y perdedores.

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¿Qué soluciones pueden ejecutarse para controlar la inflación?  Al respecto, el Estado cuenta con una caja de herramientas variada de políticas regulatorias (legislación), distributivas (entre actores), redistributivas (programas sociales), constitutivas (estructura del Estado), cíclicas, sectoriales, de articulación.  En materia económica, además de la política monetaria, están la política cambiaria, la política fiscal de impuestos e incentivos, la política de comercio exterior con aranceles y subsidios, la política de inversión extranjera, entre otras.      

Pero, los instrumentos de las anteriores políticas por si solos y separados no funcionan bien. Con visión prospectiva, debe haber una coordinación interinstitucional entre todas las entidades y organismos encargados de regular la actividad económica y en este caso la inflación.   De ahí la importancia de armonizar todos los instrumentos musicales, para que no haya disonancia de uno de ellos en la orquesta sinfónica.  

Y de igual forma, que se fije una tasa de interés razonable que remunere adecuadamente los depósitos bancarios.  Para el efecto el Fondo Monetario Internacional en el informe sobre Colombia, considera adecuada una rentabilidad real (nominal menos inflación) entre el 2% o 3% para garantizar un rendimiento neto positivo sobre el capital. Esto implicaría que si la tasas de interés se baja al 8%, con una tase de inflación del 5,5%, la rentabilidad de los activos financieros de 2.5% .  De manera, que si se sigue este lineamiento normal, el gerente del Banco de la República, debería procurar una descenso gradual de la tasa de interés del 11,25%  al nivel mencionado del 8%.

Ello requiere que el equipo de profesionales del Banco de la República, supere el enfoque reduccionista de una sola herramienta de la política monetaria y  con enfoque complejo y sistémico analice cómo se articulan todas las políticas, entidades y organismos del Estado para proponerle soluciones integrales al país, en el actual entorno nacional e internacional. 

Bibliografía básica 

Friedman Milton (1962). Un programa de estabilidad monetaria y reforma bancaria. Traducido por Enrique Mas Montañés. https://n9.cl/si88i  

FMI.  Declaración del Director Ejecutivo para Colombia.

https://www.imf.org/-/media/files/publications/cr/2025/english/1colea2025001-source-pdf.pdf

Soler Yezid (1987).  El Globo de la inflación. Revista científica CUC.https://revistascientificas.cuc.edu.co/economicascuc/article/view/1373/1124

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Nota: A propósito de este tema, la Asociación de Economistas de la Universidad Nacional organizó este evento:


Transmisión en YouTube: @economiacrítica



Comentarios

  1. Muy bien análisis. La inflación es un fenómeno macroeconómico complejo que, como bien explica el autor, tiene distintas y diferentes causas, no una sola, y se puede combatir o controlar o revertir no con una sola herramienta de política económica, sino con varias formas de política y distintas herramientas. Fundamentalmente es un problema de desajuste entre producción y consumo. La Junta Directiva del Banrepública está afectando el crecimiento yo, el desarrollo, la inversión, el consumo, el gasto, etc., con su política de corte ultra neoliberal.

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  2. Excelente análisis. Me pareció pertinente que avanzará en esa sugerencia al equipo técnico del BanRep para que proponga políticas integrales en el tratamiento de la inflación.

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